Decenas de socorristas trabajaron durante casi cuatro días para extraer vivo a este vigilante aprisionado bajo los escombros de un edificio en La Guaira, un estado vecino de Caracas y el más afectado por los sismos.
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‘Quedé inconsciente en el momento’
Equipos de rescate ayudaron a sacar de los escombros a Hernán Gil. Foto:Nayib Bukele
En el rescate participaron equipos de búsqueda de países como Estados Unidos, Chile, Portugal, El Salvador, México, Costa Rica y Venezuela.
En entrevista con la agencia de noticias AFP, Gil contó los minutos del doble terremoto: «El primer temblor fue corto. Ya el segundo fue fuertísimo«. A los pocos segundos, escuchó a un vecino decir desde el estacionamiento que era un terremoto y enseguida «todo colapsó«.
Gil sintió cómo todo se desplomó. Las piedras le golpearon en la parte de atrás de la cabeza y el ojo: «Quedé como inconsciente en el momento. Cuando desperté, todo estaba oscuro (…) De ahí en adelante todo era incertidumbre«.
No veía nada, ni escuchaba a nadie. Intentó llamar al vecino que había visto por última vez antes de que se lo tragara la tierra, «pero nada. Y en ese momento me atacó mucho el desespero«.
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«Dije: ‘Dios mío ¿por qué a mí?'»: Hernán Gil
En la oscuridad, parcialmente arrodillado, con poco aire y prácticamente inmóvil, sufrió una réplica tras otra: «Sentía que la pared me estaba completamente arrollando«.
Rescatan a vigilante bajo los escombros en Venezuela. Foto:AFP
A lo largo de la entrevista, el vigilante del Sol Marina Garden subrayó que su fe lo sostuvo durante las horas difíciles, pero al final «todo valió la pena«.
El hombre señaló que mientras estaba en los escombros rezó mucho e incluso «clamé a Dios, y le dije Dios mío ¿por qué a mí? ¿por qué así? por favor permíteme por lo menos ver a mis hijos«.
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Las piedras entre las que cayó le lastimaban las piernas, sangraba por la nariz. Tenía el ojo derecho hinchado y enrojecido, aunque eso último él lo desconocía.
En esas solitarias horas pensó en su esposa Gusbimar González, quien afuera buscaba una señal de vida. También pensó en sus hijos y en su padre ya fallecido. «Tuve en la mente muchos recuerdos«, dijo.
‘Volví a nacer’
Gil perdió la noción del tiempo, pero fue hasta el tercer día que escuchó pasos «muy lejos». Él recuerda que en ese instante comenzó a gritar y a pedir auxilio, y finalmente escuchó una respuesta.
Gil aún tiene presente que en ese momento pensó: «Ay Dios mío aquí ya hay un paso. Aquí hay una esperanza de vida«.
vigilante rescatado en venezuela Foto:EFE
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Aquel instante comenzó toda la travesía para que los diferentes equipos de rescate pudieran sacar con vida a Gil y que él mismo señaló cómo «una lucha fuerte«.
Mientras rescatistas de siete países luchaban para llegar hasta él, mantenerlo hidratado y en buen ánimo, Gil sentía que las paredes continuaban moviéndose, aprisionándolo cada vez más.
Pero cuando dos rescatistas de Chile y Estados Unidos finalmente lo alcanzaron después de más de tres días de complejas operaciones, Gil no consiguió alegrarse.
«Lo más difícil fue salir«, recordó el vigilante. Y también explicó que el hecho de que lo hayan rescatado cuenta como «un milagro» que le cambió la vida: «Volví a nacer, fue un milagro«.
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Ya en el hospital, Gil conversó con sus hijos por videollamada. En el centro médico le prestaron los primeros auxilios. Allí también durmía por ratos, pero se despertaba porque traía a la mente los desesperantes momentos que vivía bajo tierra.
Su esposa lo acompañaba día y noche. El hombre no tiene muy claro qué viene a continuación en esta su nueva vida.
Por ahora, lo único que sabe es que quiere celebrar el cumpleaños de su hijo el 15 de julio, tomar vacaciones pendientes en la playa, y que nunca volverá a trabajar en un sótano.
FELIPE SANTANILLA AYALA
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS
Con información de AFP.
